"En mis clases el punto de partida es siempre la creatividad, en parte porque esa siempre ha sido mi motivación para tocar, y también porque creo que esa es la clave para evolucionar con un instrumento."




  Componer, improvisar, grabar, buscar tu propio sonido, escuchar cosas nuevas, no ponerse límites... Todo eso es creatividad, y es aplicable a cualquier objetivo musical que te propongas. Por supuesto también a mis clases de guitarra. 

A mí me gusta tirar de la frase  “El problema es la solución” porque cualquier punto flaco en tu forma de tocar nos dará la pista de qué ejercicio MUSICAL vamos a crear para superarlo. Al final, ejercicios monótonos, los justos. Resultados (y callo) asegurados.

  A veces estos ejercicios nos gustan tanto que los acabamos desarrollando y grabando como una pieza musical.  En mi espacio dispongo de todo lo necesario para crear, desarrollar y grabar cualquier idea, ejercicio o concepto. También puedes traer tu equipo y ponerlo a prueba.

  ¿Y qué pasa con la teoría? Armonía, solfeo, cifrado... ¿hace falta? Pues depende. Yo disfruté estudiando y me ha venido muy bien en diversas situaciones, pero quizá en tu caso no la necesites. Con una breve conversación sabremos lo que necesitas, porque al final la experiencia me ha llevado a confirmar que cada alumno es su propio método.